martes, 30 de octubre de 2012

La comisión por omisión: La regla del artículo 11 del Código Penal



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Los supuestos de comisión por omisión pueden venir expresamente tipificados como tales, y en estos supuestos se suele hacer referencia a ellos como delitos de omisión impropia (p. ej., el art. 176 CP), pero también pueden ser deducibles de las características del tipo correspondiente, en aquellos casos en que éste permita la producción del resultado mediante una conducta activa u omisiva (p. ej., el homicidio).

Los elementos que han de concurrir para apreciar la comisión de un delito en comisión por omisión son los mismos que resultan necesarios para la omisión pura, a los que deben añadirse los que vienen adicionalmente exigidos en el art. 11 del Código Penal, que contiene la cláusula general de la punición de la comisión por omisión. Dichos elementos son los siguientes:

• Ausencia de una acción debida, que se concreta en la infracción del deber de evitar el resultado típico. El art. 11 CP exije que el deber jurídico de actuar sea tan intenso que la omisión del deber de evitar el resultado equivalga, según el sentido de la Ley, a su efectiva producción.

• Concurrencia de la situación típica, en la que el sujeto se halla en una específica posición de garante respecto del bien jurídico afectado (esto es, en la situación concreta el autor tenía la obligación de actuar para evitar el resultado típico). El art. 11 CP aclara cuáles pueden ser las fuentes formales de la obligación de actuar que fundamentan la posición de garante:

. La ley (p. ej., en el caso de los padres, el Código Civil los coloca en posición de garantes frente a sus hijos menores de edad; realizarán el tipo de lesiones en comisión por omisión si no dan de comer a sus hijos y como consecuencia de ello se ve afectada su salud).

. El contrato (p. ej., en el caso del salvavidas, que ha aceptado contractualmente colocarse en posición de garante frente a los bañistas; realizará el tipo de homicidio en comisión por omisión si no socorre al bañista en peligro y como consecuencia de ello muere).

. La injerencia, entendiéndose por tal la creación de un riesgo no permitido para el bien jurídico mediante una conducta precedente peligrosa del autor (p. ej., quien enciende una fogata en un bosque se coloca en posición de garante respecto a ese foco de riesgo; realizará el tipo de incendio si no apaga debidamente el fuego y como consecuencia de ello éste quema el bosque).

Desde una perspectiva material, y con independencia de cuál sea la fuente formal de la posición de garante (ley, contrato o injerencia), el deber de evitar el resultado puede derivar del dominio sobre un foco de peligro (p. ej., el fabricante de tejidos está en posición de garante respecto de las sustancias tóxicas que maneja) o bien de la protección del bien jurídico (p. ej., el cirujano está en posición de garante respecto del enfermo al que está operando).

• Capacidad de realización de la acción y capacidad de evitación del resultado. Aun cuando el sujeto tuviera capacidad de actuar, no habrá comisión por omisión si era físicamente incapaz de evitar el resultado, pues en este caso ya no podría afirmarse la equivalencia entre acción y omisión.

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Fuente:
Apuntes de Esther Hava García (@sterhava), Doctora en Derecho, y Profesora de Derecho Penal en la Universidad de Cádiz.