miércoles, 26 de diciembre de 2012

Complicidad, Inducción y Cooperación Necesaria



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Nuestro Código Penal castiga tres formas de participación en el delito: la inducción, la cooperación necesaria y la complicidad. La inducción y la cooperación necesaria son descritas en el artículo 28.2 CP, que las equipara a efectos de pena a la autoría; por su parte, la complicidad viene definida en el art. 29 CP como una forma de cooperación accesoria, no esencial, y es sancionada con carácter general conforme a lo dispuesto en el artículo 63 CP, con la pena inferior en grado a la prevista para el autor.

El fundamento del castigo de la participación radica en el favorecimiento objetivo a la lesión o puesta en peligro típicas del bien jurídico que tales conductas conllevan. Por otro lado, han de tenerse en cuenta los siguientes principios rectores de la participación:

a) Accesoriedad: la participación sólo puede concurrir cuando existe un hecho principal atribuido a su autor. La accesoriedad de la participación implica en nuestro ordenamiento que es preciso que el autor haya realizado un hecho como mínimo típico y antijurídico, sin que sea necesario en cambio que el hecho llegue a consumarse totalmente ni que dicho autor sea culpable (accesoriedad limitada). La participación ha de producirse antes o durante la comisión del hecho.

b) Unidad del título de imputación: la conducta del partícipe recibe, en principio, la misma calificación jurídica que la del autor (por ejemplo si A induce a B a lesionar a C, y B lo intenta pero no lo consigue, A será inductor de una tentativa de lesiones).

c) Exigencia de dolo: el partícipe debe actuar con conocimiento y voluntad tanto respecto de la propia aportación como respecto del delito que realiza el autor.

. Inducción: Consiste en hacer surgir en otro u otros la idea de cometer un delito (no cabe la inducción a la inducción). En caso de que el delito no llegara a cometerse, la inducción podrá castigarse como un acto preparatorio (proposición o provocación) en aquellos casos en que el tipo prevea expresamente.

. Cooperación necesaria y complicidad: la distinción entre ambas formas de participación es importante a efectos de pena (la cooperación necesaria se castiga con la pena del autor, y la complicidad con la pena inferior en un grado). En ambos casos se trata de la realización de actos de ayuda o favorecimiento del delito ejecutado por otro, pero en el supuesto del cooperador necesario la contribución es tan esencial que sin ella el hecho no se hubiera realizado, mientras que el cómplice presta una ayuda accesorial, no esencial para la realización del delito.

Para ayudar a determinar la diferencia entre cooperación necesaria y complicidad, buena parte de la jurisprudencia suele emplear la teoría de los bienes escasos (Gimbernat), en cuya virtud la contribución al delito deberá calificarse como de cooperación necesaria sólo en aquellos supuestos en que, partiendo de una perspectiva ex ante (esto es, poniéndonos en el momento y lugar en el que se desarrolló la cooperación), pueda deducirse que el sujeto aportó un bien o servicio de carácter escaso, atendiendo tanto a las circunstancias objetivas del hecho (por ejemplo una pistola puede ser un bien escaso en un país como España, y en cambio un bien de uso común en otro país como USA) como a las circunstancias subjetivas del autor (por ejemplo la pistola podría no ser un bien escaso si el autor ya tenía armas de fuego para realizar el delito y recabó otra "por si acaso").

Fuente:
Esther Hava García (@sterhava)