lunes, 25 de marzo de 2013

La creación de un riesgo típicamente relevante



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
En primer lugar, para poder afirmar la imputación objetiva es necesario comprobar si la acción causante del resultado ha creado un riesgo típicamente relevante, dado que desde la concepción personal del ilícito aquí defendida el objeto de la prohibición penal no puede ser más que acciones objetivamente peligrosas para los bienes jurídicos, cuya puesta en peligro y lesión se pretende evitar con tal prohibición.

Determinar la peligrosidad de la conducta no es tarea fácil, pero, en la actualidad, existe acuerdo en acudir a la teoría de la adecuación para resolver esta cuestión. Puede afirmarse que una conducta es peligrosa cuando, en una primera aproximación, aumenta de manera no insignificante las posibilidades de producción del mismo en su configuración típica. Se acude también al criterio de previsibilidad objetiva de causación del resultado con dicha acción, que tradicionalmente se utilizaba en los delitos imprudentes, y que ahora se utiliza para determinar la peligrosidad de la conducta típica-sea imprudente o dolosa-.

El principio de la creación de un riesgo típicamente relevante permite excluir la imputación objetiva de la acción en los siguientes supuestos:

I) CASOS DE DISMINUCIÓN DE RIESGO

Esto sucede, por ejemplo, en el caso del sujeto que logra desviar el golpe dirigido a la cabeza de la víctima hacia otra parte del cuerpo menos peligrosa, o el sujeto que da un empujón a un niño que va a ser atropellado por una moto para apartarlo de su trayectoria, causando en ambos casos lesiones leves.

II) CASOS DE AUSENCIA DE RIESGO

Así, por ejemplo, el conocido caso académico de la tormenta: el amo que envía a su siervo en un día de tormenta al bosque a recoger leña con la esperanza de que muera fulminado por efecto de un rayo, cosa que realmente sucede.

III) CASOS DE RIESGO PERMITIDO

Esto último sucede, por ejemplo, en el caso ya citado del sujeto que convence a otro para que realice un viaje en avión con la esperanza de que muera en un accidente aéreo. Se trata de una acción atípica, pese a ser causante del resultado de muerte, porque el curso causal provocado en el ejercicio de una actividad de riesgo, como es el viaje en avión, se mueve dentro del riesgo jurídicamente permitido por el tráfico aéreo.