domingo, 17 de marzo de 2013

Tesis de Tiedemann sobre los bienes jurídico intermedios



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Esta tesis sostiene que en base a la creación de los modernos delitos económicos en el Código Penal alemán. Existe siempre la vulneración en primera línea de un bien jurídico supraindividual (general o difuso) que resulta lesionado ante cada acción defraudatoria individual realizada en un caso concreto.

Críticas:

1. Hay quien niega que estos bienes jurídicos intermedios justifiquen el recurso al Derecho penal y que deberían recibir un tratamiento en el ámbito civil o administrativo (Muñoz Conde, Hassemer).

2. Otros autores como Schunemman y Kindhauser se niegan a admitir que los bienes jurídicos colectivos puedan ser lesionados por la realización de una conducta delictiva de un sujeto en particular y hay quien afirma incluso que no llegan ni siquiera a crear una situación de peligro abstracto.

Los penalistas que sí creen necesaria la intervención del Derecho penal en el ámbito socioeconómico proponen al respecto una fundamentación diferente: reforzar la técnica de tutela de los bienes jurídicos individuales estimando que el objeto jurídico protegido es el patrimonio y/o libertad de disposición económica. Estiman pues que en una economía de libre mercado el interés general ha de tenerse como equivalente a la suma de todos los interés individuales.

Martinez Buján Perez parte de la idea de que la intervención del Derecho Penal en este ámbito es legítima y que las posturas de los anteriores autores son conciliables:

1. No siempre será posible identificar que un bien jurídico supraindividual resulte directamente tutelado en sentido estricto Ej: delitos de quiebra.

2. Reconoce la existencia de ciertos bienes jurídicos intermedios Ej: delitos contra los consumidores. Seria un bj supraindividual y difuso mas que un interés a favor de la libertad de disposición económica de un individuo:

Sujeto pasivo: grupos colectivos de consumidores.

El bien jurídico no pertenece ni a la sociedad ni a los particulares sino que reside en el interés colectivo en el orden de mercado. Es un bien jurídico espiritualizado que justifica la necesidad de tutelar esos bienes individualizados.

Así, alega a favor de Tiedemann que dicho interés colectivo si que puede ser lesionado cuando se entienda que la lesión de dicho interés tiene lugar indefectible desde el momento en el que se ponga en peligro abstracto los bienes jurídicos individuales concretos. Bajo esta perspectiva sí se justifica la intervención del Derecho penal.

Fuente:
Apuntes sobre Derecho penal económico, Enrique Gaya Picón.