domingo, 17 de marzo de 2013

Utilización de agentes encubiertos en el proceso penal



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El fundamento de la utilización de agentes encubiertos se encuentra en la lucha contra el crimen organizado, es decir, en el descubrimiento y sanción de delitos de enorme gravedad e impacto social cometidos por organizaciones criminales dotadas de material altamente sofisticado y personal especializado.

- Estas organizaciones tienen como elemento esencial la clandestinidad: mantener oculta la identidad de sus miembros, sus métodos, lugares en los que se esconden, acciones que llevan acabo, etc.

- Por tanto, surge la necesidad de contar con medios de investigación más eficaces que puedan compatibilizarse con el respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Concepto: la medida de investigación de los agentes encubiertos o infiltrados consiste en la entrada de uno o varios agentes de las Fuerzas de Seguridad, debidamente autorizados a tal fin, como miembros de una organización criminal y su participación en el entramado de la misma, con objeto de descubrir delitos pasados, prevenir acciones futuras y lograr el castigo de los miembros de la banda. La infiltración en la banda implica:

- El agente encubierto debe poner a disposición de quien autorizó la investigación toda la información que vaya obteniendo, para su aportación al proceso.

- Cuando sus actuaciones pudieran afectar a derechos fundamentales habrá de recabar del órgano judicial competente las autorizaciones que correspondan; en caso contrario, las pruebas obtenidas no surtirán efecto.

- El agente encubierto no tiene un campo de actuación meramente pasivo dentro de las actividades de la actividad criminal, sino que, incluso, puede llevar a cabo actuaciones constitutivas de delito ; así, estará exento de responsabilidad penal siempre que:

1) tales actuaciones sean consecuencia necesaria del desarrollo de la investigación,

2) guarden la debida proporcionalidad con la finalidad de la misma y

3) no constituyan una provocación al delito → el agente provocador es aquel miembro de las Fuerzas de Seguridad que, con la finalidad de descubrir un hecho delictivo, llega a instigar o a propiciar la comisión del delito; la participación del agente provocador en las actividades de una banda criminal va más allá de las propias de un agente infiltrado, y la jurisprudencia rechaza los medios de prueba obtenidos con la intervención de agentes provocadores.

Supuestos (282 bis.4):

- Ha de tratarse de un supuesto de delincuencia organizada, considerándose como delincuencia organizada la asociación de tres o más personas para realizar, de forma permanente o reiterada, una serie de delitos.

- La intervención de los agentes encubiertos se ciñe a un número tasado de tipos delictivos:

a) Delito de secuestro de personas.

b) Delitos relativos a la prostitución.

c) Delitos contra el patrimonio y contra el orden socioeconómico.

d) Delitos relativos a la propiedad intelectual e industrial.

e) Delitos contra los derechos de los trabajadores.

f) Delitos de tráfico de especies de flora o fauna amenazada.

g) Delito de tráfico de material nuclear y radiactivo.

h) Delitos contra la salud pública.

i) Delito de falsificación de moneda.

j) Delito de tráfico y depósito de armas, municiones o explosivos.

k) Delitos de terrorismo.

l) Delitos contra el Patrimonio Histórico previstos en el la Ley Orgánica de represión del contrabando.

Procedimiento:

- Precisa autorización del juez de instrucción o del MF –en este caso, en el curso de una investigación preliminar-, dando cuenta inmediata al juez (en ambos casos, ha de tratarse de una resolución motivada que justifique la necesidad y proporcionalidad de la medida de investigación).

- La autorización se hará a funcionarios de la Policía Judicial, no a otras unidades de las Fuerzas de Seguridad.

- La identidad supuesta bajo la cual puede actuar el agente es otorgada por el Ministerio del Interior, previa solicitud del Jefe de la Unidad de Policía Judicial a la que pertenezca el agente. La identidad se otorga por seis meses, prorrogables por períodos de igual duración.

- Obtenida la identidad, la resolución del juez o del fiscal por la que se acuerde deberá consignar el nombre verdadero del agente y la identidad supuesta con la que actuará en el caso concreto. La resolución será reservada y deberá conservarse fuera de las actuaciones con la debida seguridad.

- Los funcionarios de la Policía Judicial que hubieran actuado en una investigación como agentes infiltrados podrán mantener la identidad falsa cuando testifiquen en el proceso que pudiera derivarse de los hechos en que hubieran intervenido, siempre que así se acuerde mediante resolución judicial motivada, siéndoles aplicables también las normas de protección de testigos (Ley Orgánica 19/1994, de 23 de diciembre).

Fuente:
Apuntes sobre Derecho procesal penal del profesor Don Ignacio Flores.