lunes, 24 de junio de 2013

El principio de culpabilidad como límite al poder punitivo del Estado



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Es el último principio que limita el poder punitivo del Estado. Entendido en sentido clásico, está vinculado a la libertad de voluntad. No podemos considerarlo como un principio que controla el poder punitivo del Estado por varias razones:

− Ha caído en una profunda crisis porque en la actualidad es difícilmente aceptable por su pensamiento absoluto y desfasado.

− No está legalmente ni en la CE, ni en las declaraciones de derechos humanos, ni en el CP.

Hoy día, al hablar de culpabilidad, hablamos de las consecuencias de la culpabilidad sin hablar de un principio de culpabilidad. Actualmente si se admite el carácter constitucional de las consecuencias prácticas que se derivan del principio de culpabilidad. Esas consecuencias suponen una limitación al poder punitivo del Estado. Existen distintas concepciones modernas sobre la culpabilidad, se vincula a si se puede imputar un hecho al autor y en que medida, es decir, si se puede pedir responsabilidad si el sujeto ha podido actuar de otro modo y no lo ha hecho en cuanto al mandato normativo.

Por tanto, la imputación del hecho al autor se vincula al merecimiento de pena, es decir, a los presupuestos que hacen falta para imponer una pena, mientras que las medidas de responsabilidad se vinculan a la necesidad de pena. De esto se deriva que la culpabilidad conlleva una doble exigencia:

− No es culpable el autor que no ha sido accesible al mandato normativo para actuar en circunstancias psíquicas de motivación anormales. En estos casos, el sujeto no es responsable y no hay necesidad de pena. Aquí se cumple el aforismo “no hay pena sin culpabilidad”. Desde este punto de vista el principio de culpabilidad opera a nivel de presupuesto de la pena determinando el si de la pena.

− Es culpable el que ha sido accesible al mandato normativo estando en circunstancias psíquicas normales. El sujeto es responsable y merece pena. Para este caso, la pena ha aplicar tiene que ser adecuada a la gravedad de la culpabilidad del autor porque su capacidad de acceso al mandato normativo puede ser relativamente normal o anormal, por lo que puede disminuir su capacidad de motivación. Puede actuar con una culpabilidad disminuida, no pudiendo imponerse una pena mayor a la que merece. Desde este punto de vista, la culpabilidad opera a través de criterios judiciales de medición de la pena. Establece el cuanto de la pena.